ALACRANES: QUÉ SON, POR QUÉ APARECEN Y CÓMO ACTUAR ANTE UNA PICADURA, SEGÚN UN CIENTÍFICO DEL CONICET

Con la llegada de las altas temperaturas y la mayor presencia de alacranes en viviendas, el Dr. Sergio Gustavo Rodríguez Gil, Investigador Adjunto del CONICET, brindó precisas explicaciones para llevar tranquilidad a la población y derribar mitos frecuentes sobre estos animales.

Las declaraciones del especialista se realizaron en el programa Ni tarde ni temprano, que se emite por Radio La Vox 94.7, donde abordó distintos aspectos vinculados a la biología de los alacranes, su comportamiento, los riesgos reales para la salud y las medidas de prevención que deben tenerse en cuenta en los hogares.

En primer lugar, el investigador aclaró que alacrán y escorpión son sinónimos y que no se trata de insectos, sino de arácnidos, al igual que las arañas. A diferencia de los insectos, los arácnidos poseen cuatro pares de patas, no tienen alas ni antenas, y presentan un aparato bucal diferente.

POR QUÉ NO SIRVE FUMIGAR

Uno de los errores más comunes ante la aparición de escorpiones es recurrir a la fumigación. Rodríguez Gil explicó que no se recomienda fumigar contra alacranes, ya que estos animales suelen habitar en cañerías y desagües, lugares donde los productos no llegan. Además, los fumigantes disponibles son insecticidas, pensados para insectos y no para arácnidos.

A diferencia de cucarachas u hormigas, los escorpiones son cazadores activos: no levantan veneno del suelo ni consumen restos contaminados, por lo que los insecticidas de acción residual no resultan efectivos.

LA RELACIÓN CON LAS CUCARACHAS

El investigador señaló que el principal alimento de los escorpiones son las cucarachas, por lo que un mal manejo de residuos favorece indirectamente su presencia. “Donde hay escorpiones, es muy probable que haya cucarachas, aunque no siempre ocurre a la inversa”, explicó.

Por este motivo, destacó la importancia de mejorar la higiene urbana y el tratamiento de residuos, como una medida clave para reducir su presencia.

POR QUÉ APARECEN MÁS EN VERANO

Los escorpiones regulan su actividad según la temperatura ambiental. Durante el verano se muestran más activos porque es la época de alimentación y reproducción. En invierno, su actividad disminuye, aunque pueden aparecer en ambientes calefaccionados, como escuelas u hogares con estufas encendidas durante la noche.

CÓMO PREVENIR SU INGRESO AL HOGAR

La primera recomendación es evitar que ingresen a las viviendas, mediante barreras físicas como:

  • mosquiteros en rejillas y desagües,
  • burletes o barrepuertas en baños y habitaciones,
  • revisión de zapatos, bolsillos y ropa guardada durante largos períodos.

Si bien no todas las viviendas cuentan con las condiciones para implementar estas medidas, el especialista remarcó la importancia de adoptar todas las precauciones posibles.

 

¿TODOS LOS ALACRANES SON PELIGROSOS?

Todos los escorpiones poseen veneno, pero no todos son peligrosos para el ser humano. En Argentina, solo algunas especies representan riesgo, mientras que otras, especialmente en el sur del país, son inofensivas.

Por eso, ante la duda, se recomienda capturar al animal (vivo o muerto) y llevarlo al centro médico, ya que los escorpiones no vuelan, no saltan ni corren. Pueden atraparse con un frasco y un papel, sin tocarlos directamente.

REPRODUCCIÓN Y PARTICULARIDADES

El investigador explicó que en gran parte del país, especialmente al sur de una línea imaginaria Rosario–Mendoza, casi no existen machos, ya que muchas especies se reproducen por partenogénesis, un proceso mediante el cual las hembras generan crías sin fecundación, dando lugar a clones genéticos.

Durante la temporada cálida, entre noviembre y marzo, pueden tener hasta tres pariciones, aunque con menor cantidad de crías en cada una.

CONVIVENCIA Y PRODUCCIÓN DE SUERO

Desde el ámbito científico no se promueve la extinción de los escorpiones, sino la convivencia responsable. “Ellos estaban antes que nosotros. Las ciudades se construyeron sobre su hábitat”, explicó Rodríguez Gil.

En ciudades como La Plata y algunas localidades de Santa Fe, los ejemplares capturados son derivados a instituciones científicas, donde se los cría en cautiverio para extraer veneno, insumo fundamental para la producción del suero antiescorpiónico.

Actualmente, el equipo del CONICET trabaja con un criadero de aproximadamente 1.500 escorpiones, realizando un seguimiento detallado de cada ejemplar, aportando conocimiento científico y herramientas clave para la salud pública.