el diario de Carlos Pellegrini

CONVOCATORIA COMUNITARIA EN SAN JORGE PARA REFLEXIONAR Y PREVENIR EL SUICIDIO

Durante la tarde de ayer miércoles, la ciudad de San Jorge fue escenario de una convocatoria abierta a toda la comunidad, que reunió a una numerosa cantidad de vecinos en la explanada del Monumento al General San Martín, en la plaza homónima, con el objetivo de reflexionar, concientizar y comenzar a construir respuestas colectivas frente a la problemática del suicidio.

El encuentro comenzó alrededor de las 18 horas y tuvo como primeros oradores a Sonia y Cristian, padres de una joven víctima, quienes compartieron su mirada y su experiencia, remarcando la importancia de abordar esta problemática desde una perspectiva comunitaria. En ese marco, manifestaron la intención de acercar a la ciudad una entidad con base en Santa Fe que trabaja en el acompañamiento de familias atravesadas por situaciones similares.

Con el correr de la jornada, se generó un espacio abierto de participación en el que distintas personas tomaron la palabra para expresar sus vivencias, opiniones y preocupaciones. Si bien no hubo una unanimidad de criterios, sí se evidenció un consenso general en la necesidad de no enfrentar el suicidio en soledad, sino como comunidad, fortaleciendo redes de contención y escucha.

Durante las intervenciones se abordaron distintos aspectos vinculados a la problemática, como la necesidad de mayor acompañamiento psicológico, el rol de las familias, el impacto del consumo de drogas, el escaso diálogo intrafamiliar y la importancia de escuchar y acompañar a niños, niñas y adolescentes. Las miradas fueron diversas, reflejando la complejidad del tema y el profundo dolor que atraviesa a muchas familias.

En la convocatoria estuvieron presentes todos los concejales de la ciudad, así como profesionales de la salud mental de San Jorge, además de numerosas familias y personas allegadas, que acompañaron el encuentro y participaron activamente del espacio de reflexión.

En ese contexto, se planteó la intención de crear un espacio autónomo de acompañamiento, que no dependa de estructuras religiosas ni políticas, orientado a la escucha y el apoyo de personas que atraviesan o han atravesado la pérdida de un hijo o hija. Sonia y Cristian manifestaron su voluntad de comprometerse activamente en esa tarea, como parte de un proceso colectivo.

La convocatoria se desarrolló en un clima de respeto y emotividad, dejando en claro que, más allá de las diferencias, existe una necesidad compartida de trabajar en la prevención, la concientización y el cuidado mutuo, entendiendo que la vida y la salud emocional requieren un compromiso sostenido de toda la comunidad.

 

N. de la R. Agradecemos al periodista Tato Rescchia por brindar la información