el diario de Carlos Pellegrini

CORRIENDO POR UN SUEÑO

Matías Druetta es actualmente piloto de la categoría Rotax Junior Nacional 125cc. Su futuro prometedor no deja de dar que hablar no sólo en nuestra zona, sino también traspasando las fronteras regionales. Como suele ocurrir en la mayoría de los casos, todo empieza como un hobby de chico o también podría decirse como algo que les apasiona a sus padres. Y quien mejor que su padre, Jorge, para sentarlo en un karting y llevarlo a recorrer pistas.

Fue con él con quien dialogamos para conocer la trayectoria de Matías y sobre todo su actualidad de cara a su futuro: “Con Matías arrancamos como cualquier chico que arranca un deporte y con lo básico. Cuando él tenía 4 años compramos un karting muy casero. Lo llevamos a un baldío y lugares del pueblo a girar donde él no corría peligro. Esos fueron los comienzos”, nos comienza a contar “Murdock” como se lo conoce popularmente en Carlos Pellegrini.

No sólo su conocimiento en el mundo tuerca hizo que su hijo vaya alimentando sus ganas de progresar. Sino que el propio Matías también despertó su pasión y objetivos: “Un día antes de cumplir sus 7 años nos dijo <yo quiero correr> y nosotros sabíamos que nos faltaba bastante para eso. Y si bien fue un riesgo, lo largamos a cumplir su sueño. Con el correr de las carreras fue mejorando y eso llevo a comprarle otro karting. Así fue saltando de categoría”, asegura Jorge.

Matías pasó del zonal al provincial. Allí corrió por primera vez en circuito de asfalto. Compitió en Entre Ríos donde ahí conoció una mecánica distinta y la preparación personal: “cuando él conoció eso dijo que ya no quería a volver a correr en tierra. Le gustaba mucho y se sentía cómodo. Hicimos todo un año en Entre Ríos, completó el campeonato terminando entre los mejores 5. Allí agarró experiencia”, prosigue Druetta en una charla muy amena mientras Matías escucha atentamente sus palabras.

Y llegó el momento del gran salto y así lo resume: “Con un equipo de Sunchales nos fuimos a la categoría Rotax. Yo allí di un paso al costado tanto del lado mecánico como preparador. Porque veía que él había aprendido mucho y allí hay otra clase de gente preparada”. Ese mismo año, Matías terminó tercero en la Gran National en su primer año, en la categoría cadetes y faltando 2 carreras. “Eso fue un gran incentivo”, completa Jorge.

La preparación comenzó a ser con profesionales, psicólogos deportivos, un equipo completo.

Hoy se está preparando para correr otro Nacional con el equipo MB1 de Sunchales con muchísimo esfuerzo de parte de todos. “Él aprendió muchísimo y a veces es difícil contar todo. Con el presupuesto que tenemos, tomamos este camino que seguiremos transitando con el objetivo siempre de seguir mejorando”, nos cuenta su papá.

“A veces no creo todo lo que hemos transitado en 5 años. Y todo fue gracias a esa gente, sus publicidades, su equipo, gente amiga. Tampoco es fácil para nosotros como padres ver a nuestro hijo correr a 120 km/h., por más que tanto nos apasione. Pero quiero terminar agradeciendo a toda esa gente que para nuestro proyecto es un pilar fundamental y a ustedes por tenernos en cuenta y la difusión”, culmina Jorge.

A Matías se lo nota encaminado. Con muchas ganas de seguir creciendo. Y por supuesto con las ansias de escalar más en su corta y prometedora carrera. Su padre, además de ser un agradecido, se lo ve feliz por el andar su hijo, pero también por seguir con esa pasión de tantos años que lo apasiona y lo alegra, tanto como cuando flamea la bandera de llegada.

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