En El Trébol, el Centro de Primera Escucha 33.3 se consolida como un espacio comunitario fundamental dedicado a la prevención, orientación y contención frente a los consumos problemáticos y adicciones.
La asociación civil ofrece un espacio gratuito para personas mayores de edad sin obra social, enfocado en la prevención, el acompañamiento familiar y la reconstrucción de la identidad ante consumos problemáticos.
En una entrevista brindada a «Ni tarde ni temprano», la psicóloga social Jesica Torres compartió detalles sobre el trabajo que se lleva adelante en El Trébol desde el Centro de Primera Escucha 33.3. La institución se consolida como un espacio dedicado a la prevención, orientación y contención frente a los consumos problemáticos y adicciones. La propuesta es una iniciativa de una asociación civil de alcance local destinada a personas mayores de edad, priorizando a los vecinos de la comunidad, aunque no se le niega la primera escucha a nadie que acuda en busca de ayuda.
El acceso al espacio es directo: quienes se acercan realizan primero una entrevista de evaluación y, a partir de allí, concretan su ingreso. Al centro se ingresa de manera voluntaria, por lo que el proceso comienza cuando la persona reconoce la necesidad de un cambio. A partir de esa decisión, el equipo brinda una contención cercana y fluida, adaptándose a la realidad de cada individuo, mientras que el usuario decide hasta cuándo sostener su recorrido.
El trabajo de la institución se organiza en un doble circuito. Al interior del centro, se realizan entrevistas individuales, talleres y encuentros de terapia grupal. El abordaje cotidiano se enfoca en el «hoy», trabajando profundamente sobre la identidad, las raíces personales y la reconstrucción del proyecto de vida. En el ámbito externo, integrantes del equipo actúan como preventores en diversos espacios comunitarios para difundir herramientas de prevención, teniendo en cuenta que las problemáticas de consumo suelen iniciarse a temprana edad.
Actualmente, el dispositivo acompaña a 10 usuarios, en su mayoría jóvenes. Como parte de este abordaje integral, las familias se posicionan como un pilar fundamental en el proceso de acompañamiento, por lo que se llevan a cabo encuentros destinados a brindarles herramientas prácticas de contención. Asimismo, ante situaciones complejas o casos extremos, el Centro 33.3 articula acciones de manera directa con el Programa Acompañarte de la ciudad de San Jorge, quienes tienen alcance regional en su accionar.




































