La destacada jugadora pellegrinense Elina Rodríguez, integrante de Las Panteras, tuvo un importante rol durante el Campeonato Sudamericano 2026 de vóley femenino, disputado en Río de Janeiro, Brasil, donde el seleccionado argentino consiguió la clasificación al Campeonato Mundial de Vóley 2027 y a los Juegos Panamericanos 2027.
Las Panteras tuvieron una destacada participación en el certamen y lograron el boleto a ambas competencias internacionales. Uno de los triunfos clave fue el conseguido ante Venezuela por 3-0. Luego, Argentina llegó a la final del Sudamericano, donde enfrentó al seleccionado brasileño y cayó ante las locales, quedándose con el subcampeonato.
El resultado le permitió al seleccionado argentino asegurar su presencia en el Mundial de Vóley 2027, que se disputará en Estados Unidos y Canadá, y también en los Juegos Panamericanos 2027.
En este contexto, Elina Rodríguez compartió una extensa reflexión sobre lo que significa integrar Las Panteras, representar a la Argentina y todo el esfuerzo que existe detrás de cada partido y cada convocatoria.
“Ser parte de Las Panteras es un orgullo, pero también implica una entrega que muchas veces no se ve. Somos jugadoras profesionales. Detrás de cada partido, cada entrenamiento y cada camiseta hay decisiones, renuncias y muchísimo esfuerzo.

Dejamos vacaciones, tiempo con nuestras familias, amigos y nuestra propia vida personal para prepararnos y representar a nuestro país de la mejor manera posible. Muchas veces lo hacemos en condiciones que están lejos de ser las ideales.
La ayuda económica que recibimos es muy baja para todo lo que implica sostener a un profesional. Muchas de nosotras ponemos dinero de nuestro propio bolsillo para poder vivir en Buenos Aires, trasladarnos, alimentarnos, entrenarnos y cubrir necesidades que deberían estar contempladas para cualquier deportista que representa a la Argentina.
No tenemos vestuarios propios y atravesamos dificultades que desde afuera probablemente sean difíciles de dimensionar. Sin embargo, seguimos. Seguimos porque amamos este deporte, porque sabemos lo que significa vestir esta camiseta y porque, aun cuando las condiciones no acompañan, nosotras seguimos invirtiendo en nuestros sueños.
Este año también nos tocó atravesar una pérdida muy grande: se nos fue físicamente Dani, quien fue mucho más que una parte de nuestro cuerpo técnico. Fue uno de los grandes impulsores de este grupo, la mente detrás de muchas de las cosas que hicieron que pudiéramos disfrutar, creer y ser felices jugando al vóley.
Y si algo nos deja su paso es justamente eso: entender que el alto rendimiento no debería estar separado del disfrute, de la humanidad y de la felicidad de hacer lo que uno ama.
También tenemos un cuerpo técnico que nos respeta como personas y como jugadoras, que nos enseñó a creer en nosotras mismas, a confiar, a competir sanamente y entender que el compañerismo y el respeto no están enfrentados con la exigencia ni con la competencia. Al contrario, son parte de lo que nos hace crecer.
Por eso esta clasificación tiene un valor enorme, porque detrás de este logro no hay solamente 14 jugadoras, hay familias que acompañan, personas que ayudan, profesionales que sostienen, jugadoras que quedaron afuera pero siguen siendo parte, un cuerpo técnico que creyó en nosotras y muchas personas que de una manera u otra hicieron posible que llegáramos hasta acá.
Las Panteras no solo juegan por Argentina, también dejan una parte de su vida por ella.
Gracias, es un orgullo ser parte.”



































