Personal policial y familiares de efectivos realizaron una movilización pacífica frente a la Unidad Regional 18, en la ciudad de Sastre, en el marco de una serie de protestas que se vienen registrando en muchísimas ciudades y pueblos de la provincia de Santa Fe, con el objetivo de visibilizar reclamos vinculados a las condiciones laborales, salariales y al funcionamiento general de la fuerza.
El detonante que dio origen a estas manifestaciones fue el suicidio de un policía en la puerta de la Jefatura de Rosario, un hecho que dejó al descubierto el profundo malestar existente en distintos sectores de la Policía de Santa Fe. A partir de ese episodio, el descontento comenzó a expresarse desde el miércoles pasado a lo largo y ancho del territorio santafesino, donde familiares de uniformados salieron a la calle para reclamar mejoras y respuestas por parte del Estado provincial.
En ese contexto, en Sastre se expusieron reclamos estructurales que los efectivos aseguran que se arrastran desde hace tiempo. Uno de los principales puntos señalados es la falta de personal, situación que se agravó debido a que las últimas camadas de egresados fueron destinadas casi en su totalidad a las ciudades de Rosario y Santa Fe, especialmente a Rosario, dejando al interior provincial con dotaciones insuficientes.
A esto se suma que una gran parte del personal que actualmente presta servicio en el departamento San Martín proviene de localidades muy alejadas, como Vera, Alejandra y otros pueblos del norte santafesino. Esta realidad obliga a los efectivos a recorrer cientos de kilómetros para cumplir con su jornada laboral, invirtiendo muchas horas en traslados y, en numerosos casos, perdiendo días de franco únicamente viajando.
Desde la fuerza también advirtieron que el sistema de transporte gratuito para policías, conocido como “QRU”, se encuentra centralizado principalmente en Rosario y Santa Fe, lo que deja sin cobertura a quienes deben trasladarse hacia otras localidades del interior. Esto genera un importante costo económico, que muchos efectivos no pueden afrontar, viéndose obligados incluso a trasladarse “a dedo” para poder cumplir con su servicio.
Entre los reclamos colectivos se destacó además la necesidad de un mayor cuidado de la salud mental, en una actividad atravesada por situaciones de alto estrés, exposición permanente al conflicto y una fuerte sensación de abandono por parte del gobierno provincial. A ello se suma el desgaste que provoca la percepción social negativa hacia la institución policial, donde muchas veces se responsabiliza a los efectivos por problemáticas que exceden su función.
Asimismo, los manifestantes explicaron que el rol actual de la policía se encuentra fuertemente limitado, ya que gran parte del trabajo consiste en la recepción de denuncias, recolección de pruebas y confección de documentación, quedando las decisiones finales en manos del Ministerio Público de la Acusación. “Hoy la tarea es mayormente administrativa, con muy pocas acciones investigativas reales”, señalaron.
Otro de los puntos planteados fue la falta de recursos materiales e infraestructura. En localidades como Carlos Pellegrini denunciaron el deterioro edilicio de la comisaría, el mal estado del garage, la línea de emergencias 101 fuera de funcionamiento, el cupo limitado de combustible y las dificultades para sostener el patrullaje diario.
Finalmente, se remarcó la situación salarial y la cobertura de la obra social, que calificaron como insuficientes. Indicaron que un suboficial recién ingresado percibe un sueldo cercano al millón de pesos, mientras que la obra social no cubre gran parte de las prestaciones básicas.
Ante este clima de tensión, el Gobierno de la provincia de Santa Fe anunció una serie de medidas para intentar descomprimir el conflicto, entre ellas el pago de un plus de 500.000 pesos para los efectivos que realicen patrullajes en las calles de las principales ciudades, como Rosario y Santa Fe, y un adicional de 250.000 pesos para los uniformados que se desempeñen como conductores de patrulleros.
La movilización en Sastre se desarrolló de manera pacífica y se enmarca en un reclamo de alcance provincial, a la espera de respuestas estructurales que den solución a las problemáticas planteadas
Personal policial y familiares de efectivos realizaron una movilización pacífica frente a la Unidad Regional 18, en la ciudad de Sastre, en el marco de una serie de protestas que se vienen registrando en muchísimas ciudades y pueblos de la provincia de Santa Fe, con el objetivo de visibilizar reclamos vinculados a las condiciones laborales, salariales y al funcionamiento general de la fuerza.
El detonante que dio origen a estas manifestaciones fue el suicidio de un policía en la puerta de la Jefatura de Rosario, un hecho que dejó al descubierto el profundo malestar existente en distintos sectores de la Policía de Santa Fe. A partir de ese episodio, el descontento comenzó a expresarse desde el miércoles pasado a lo largo y ancho del territorio santafesino, donde familiares de uniformados salieron a la calle para reclamar mejoras y respuestas por parte del Estado provincial.
En ese contexto, en Sastre se expusieron reclamos estructurales que los efectivos aseguran que se arrastran desde hace tiempo. Uno de los principales puntos señalados es la falta de personal, situación que se agravó debido a que las últimas camadas de egresados fueron destinadas casi en su totalidad a las ciudades de Rosario y Santa Fe, especialmente a Rosario, dejando al interior provincial con dotaciones insuficientes.
A esto se suma que una gran parte del personal que actualmente presta servicio en el departamento San Martín proviene de localidades muy alejadas, como Vera, Alejandra y otros pueblos del norte santafesino. Esta realidad obliga a los efectivos a recorrer cientos de kilómetros para cumplir con su jornada laboral, invirtiendo muchas horas en traslados y, en numerosos casos, perdiendo días de franco únicamente viajando.
Desde la fuerza también advirtieron que el sistema de transporte gratuito para policías, conocido como “QRU”, se encuentra centralizado principalmente en Rosario y Santa Fe, lo que deja sin cobertura a quienes deben trasladarse hacia otras localidades del interior. Esto genera un importante costo económico, que muchos efectivos no pueden afrontar, viéndose obligados incluso a trasladarse “a dedo” para poder cumplir con su servicio.
Entre los reclamos colectivos se destacó además la necesidad de un mayor cuidado de la salud mental, en una actividad atravesada por situaciones de alto estrés, exposición permanente al conflicto y una fuerte sensación de abandono por parte del gobierno provincial. A ello se suma el desgaste que provoca la percepción social negativa hacia la institución policial, donde muchas veces se responsabiliza a los efectivos por problemáticas que exceden su función.
Asimismo, los manifestantes explicaron que el rol actual de la policía se encuentra fuertemente limitado, ya que gran parte del trabajo consiste en la recepción de denuncias, recolección de pruebas y confección de documentación, quedando las decisiones finales en manos del Ministerio Público de la Acusación. “Hoy la tarea es mayormente administrativa, con muy pocas acciones investigativas reales”, señalaron.
Otro de los puntos planteados fue la falta de recursos materiales e infraestructura. En localidades como Carlos Pellegrini denunciaron el deterioro edilicio de la comisaría, el mal estado del garage, la línea de emergencias 101 fuera de funcionamiento, el cupo limitado de combustible y las dificultades para sostener el patrullaje diario.
Finalmente, se remarcó la situación salarial y la cobertura de la obra social, que calificaron como insuficientes. Indicaron que un suboficial recién ingresado percibe un sueldo cercano al millón de pesos, mientras que la obra social no cubre gran parte de las prestaciones básicas.
La movilización en Sastre se desarrolló de manera pacífica y se enmarca en un reclamo de alcance provincial, a la espera de respuestas estructurales que den solución a las problemáticas planteadas.
Foto: infosastre



































