El Observatorio Nacional “Mujeres, Disidencias, Derechos” de la organización MuMaLá (Mujeres de la Matria Latinoamericana) dio a conocer un nuevo informe sobre la violencia de género en Argentina. Entre el 1 de enero y el 30 de julio de 2026, la entidad registró 153 femicidios, lo que representa una mujer asesinada cada 33 horas, y advirtió que solo el 9% de las víctimas había denunciado previamente a su agresor.
Desde la organización señalaron que la baja cantidad de denuncias refleja la falta de políticas públicas de difusión, prevención, asistencia y acompañamiento para las víctimas, además de una insuficiente respuesta estatal frente a situaciones de violencia de género.
Según el relevamiento, en todo el país se contabilizaron 112 femicidios directos, 13 femicidios vinculados (10 niños o varones y 3 niñas o mujeres), 5 trans/travesticidios, 14 feminicidios en contexto de narcotráfico y crimen organizado y 9 suicidios feminicidas. Además, se registraron 559 intentos de femicidio, un promedio de 3,6 intentos por cada crimen consumado.
El informe también revela que 109 niñas, niños y adolescentes quedaron sin madre como consecuencia de estos hechos.
SANTA FE, ENTRE LAS PROVINCIAS CON MAYOR TASA
En la provincia de Santa Fe, MuMaLá registró durante 2026 un total de 27 feminicidios, de los cuales 11 fueron directos, 4 vinculados, 3 ocurrieron en contexto de narcotráfico y crimen organizado, mientras que 9 permanecen en investigación. Además, se contabilizaron 57 intentos de feminicidio.
El informe ubica a Santiago del Estero (1,7), Catamarca (1,4), Santa Fe (1,3) y San Luis (1,1) como las provincias con las tasas más altas de femicidios cada 100.000 mujeres, por encima de la media nacional, que se ubica en 0,6.
EL HOGAR, EL LUGAR MÁS PELIGROSO
Otro de los datos que destaca el informe es que el 67% de los femicidios fueron cometidos en la vivienda de la víctima o en el domicilio que compartía con el agresor, mientras que el 60% de los responsables eran parejas, exparejas o familiares.
MuMaLá también remarcó que, incluso entre el reducido porcentaje de mujeres que había denunciado la violencia, el 75% contaba con una medida de restricción o perimetral, lo que evidencia, según la organización, fallas en los mecanismos de protección previstos por la legislación vigente.
Como ejemplo reciente, citaron el caso ocurrido en Santa María de Punilla (Córdoba), donde un hombre que cumplía una condena condicional por violencia familiar asesinó a su expareja frente a sus tres hijas.
PEDIDO DE EMERGENCIA NACIONAL
Frente a este panorama, MuMaLá reclamó al Gobierno Nacional la declaración de la Emergencia en Violencias de Género, con el objetivo de restituir recursos humanos y económicos destinados a la prevención, protección y asistencia integral de mujeres y personas del colectivo LGTBIQ+.
La organización concluyó su informe con una consigna que resume su planteo: “No hay falsas denuncias, faltan denuncias y recursos para abordar la violencia machista.”



































