POR EL DÍA DEL PADRE, UNA CARTA DE LECTORES ESPECIAL
Por ser esta fecha muy especial en la cual se festeja el día del padre, quiero contar una historia personal que muy pocos conocen.
Corría el mes de junio de 1994, el día 12 era el cumpleaños de mi querido padre y en esos días, también, se conmemoraba “el día del padre”. Recuerdo que el vino a casa, y me dijo “Juanjo el sábado es el día de mi cumpleaños, mis 70 años, los quiero festejar, qué te parece, los espero.”
Desde ese preciso instante se atropellaron en mi mente tantos recuerdos, tantas vivencias por lo compartido y vivido a través del tiempo transcurrido, lo cual dejaron huellas imborrables en mi ser.
Entonces elevando mis ojos al cielo, agradecí al señor por haberme regalado un ser tan maravilloso. Reflexioné por un instante y me dije «al viejo le demostré de mil maneras que lo quiero con todo mi corazón, pero en la noche es su cumpleaños, reunidos en la mesa familiar, compartiendo el pan y el vino, se lo quiero decir frente a frente.”
Tome lápiz y papel y en pocas horas, paso a paso, fueron surgiendo esos verdaderos sentimientos que reflejaban mi orgullo y satisfacción por ser él, una parte de mi ser.
Les puedo asegurar que cuando terminé mi mensaje, se incorporó de su silla y con lágrimas en los ojos, me besó y me estrechó en un profundo y caluroso abrazo. En ese preciso instante es donde callan las palabras y la felicidad es total. Hoy, al viejo ya no lo tengo a mi lado, pero mientras viva, permanece en mí la inmensa alegría y felicidad de haberle dicho en mi vida lo mucho que significaba para mí.
El destino quiso que unos pocos meses después, el señor todopoderoso pasó a buscarlo y le dijo “Ovidio toma tus cosas, no te olvides de el acordeón, de ahora en adelante te necesito en el cielo, ya en la tierra demostraste tus valores, ahora juntos vamos a festejar el día del padre con amor, paz y alegría.”
Por todo esto, amiga-amigo, con la sabiduría, experiencia y sensibilidad que me fueron dando los años, te puedo aconsejar que no me importa si tu viejo está entero, rebosante de salud, o si el paso del tiempo marcaron arrugas sobre su piel, sus pasos sean más cansinos o sus cabellos estén más grises, ES TU VIEJO, tu querido viejo… abrázalo con toda tu fuerzas, colmalo de besos, porque él te está esperando. Y con una caricia en sus mejillas, decile, “gracias papá por todo lo que me diste y todo lo que me das”, no va a ser cosa que mañana despiertes y él ya no esté más a tu lado. Dios te bendiga papá.

EL POEMA
Yo sé que son pocas cosas estas palabras modestas para tu ser que está de fiesta al festejar tu natal.
Sin embargo quiero que sepas que son mi más pura expresión las escribo con mi puño y me las dicta el corazón.
Qué difícil es para mí encontrarla frases acta y decir en pocas palabras que tu conducta tan intacta.
Quizás nunca antes me atreví a decirte lo que siento, pero es la única verdad y son mis sanos sentimientos.
Hoy mi querido viejo, la mesa está tendida y en torno a ellas felices, toda tu familia reunida.
Fuiste el más grande orgullo que tuvieron mis abuelos, y de mi madre querida, compañero ideal, amigo fiel sin igual.
Padre recto y ejemplar puro como un manantial yo en ti me quiero espejar.
Gracias viejo por legarme tu destino agricultor. Gracias también por bancarme mis años de juventud en mis estudios la colimba y hasta mi propia salud.
Permítame Padre decirle, usted qué tanto me enseñó, usted que tantos consejos dio, los tiempos hoy han cambiado y yo lo veo preocupado porque el sistema es distinto hasta parece un laberinto y lo más lindo fue el pasado.
Viva a pleno esté presente rodeado de sus seres queridos, porque esta familia decente es su cosecha y su nido.
Hace un tiempo no lejano tuve miedo de perderte, pero tuve mucha suerte y hoy yo te tengo a mi lado.
Te acordás Diosito querido que arrollado ante tu altar mis plegarias casi herido llorando te hice llegar, y te dije dulcemente vos no me lo podés llevar.
Iluminá su camino y brindale protección, porque es mi viejo y es mi amigo, y hoy dale tu bendición.
Gracias Señor por escucharme, te lo digo de corazón, y hoy que quise desahogarme mucho me embarga la emoción.
Pero está aquí quise llegar y es magnífica ocasión para que brote su cantar, para que suene su acordeón.
Salud y elevo mi copa y con ella quiero brindar por un nuevo cumpleaños y así lo quiero besar…
JUANJO PANSA