«No es una broma, es un delito». En medio de una creciente preocupación por reiteradas amenazas de presuntos tiroteos en establecimientos educativos de la provincia de Santa Fe —situación que tuvo su correlato en San Jorge tras la aparición de escritos intimidantes en una escuela secundaria— autoridades provinciales advirtieron sobre la gravedad de estos hechos y recordaron que se trata de delitos penales.
La secretaria de Gestión Institucional del Gobierno de la provincia de Santa Fe, Virginia Coudannes, señaló que la problemática no es aislada y que existe inquietud a nivel nacional. “Los ministros de todo el país manifestaron una preocupación generalizada”, indicó en el marco del Consejo Federal de Educación.
Sus declaraciones se dan a casi tres semanas del ataque ocurrido en la Escuela Nº 40 Mariano Moreno de San Cristóbal, un hecho que conmocionó a la provincia y dejó como saldo un menor fallecido y el agresor detenido.
En relación a las amenazas recientes, Coudannes fue contundente: “No es una broma, es un delito de intimidación y tiene consecuencias”. En ese sentido, confirmó que en las últimas horas fue detenido un menor de 16 años en el departamento Rosario, tras una investigación de la PDI que incluyó allanamientos y secuestro de elementos de interés.
Desde el Gobierno provincial explicaron que se trabaja con un protocolo conjunto entre los ministerios de Seguridad y Educación, destacando además la rápida intervención del 911, con tiempos de respuesta de entre 5 y 6 minutos ante este tipo de alertas.
UN CASO EN LA REGIÓN: COMUNICADO EN SAN JORGE
En este contexto, una escuela secundaria de la ciudad de San Jorge emitió un comunicado a las familias luego de detectarse escritos intimidantes dentro de la institución, en línea con este tipo de amenazas que se vienen replicando en distintos puntos del país.
Desde la escuela informaron que “se está abordando la situación de acuerdo al Protocolo Ministerial vigente” y llevaron tranquilidad a la comunidad educativa.
Al mismo tiempo, solicitaron a las familias reforzar el diálogo con los jóvenes para que comprendan la gravedad de estas conductas: “Ayudándolos a entender las consecuencias que pueden ocasionar en toda la comunidad educativa”.
Además, remarcaron que la institución trabaja con “escucha, orientación y seguimiento”, pero subrayaron que “hoy más que nunca es fundamental trabajar de manera conjunta, asumiendo la corresponsabilidad en la educación y cuidado de nuestros niños, niñas y adolescentes”.
De esta manera, mientras la Provincia intensifica los protocolos y acciones preventivas, los establecimientos educativos también activan medidas ante cualquier señal de alerta, buscando prevenir situaciones que generen temor en la comunidad.


































