el diario de Carlos Pellegrini

¿QUIÉN ES MAMA ANTULA? LA PRIMERA SANTA ARGENTINA

El papa Francisco, en la  «celebración eucarística con rito de canonización» el domingo pasado, declaró oficialmente Santa a María Antonia de San José de Paz y Figueroa. 

Ocurrió en la Basílica San Pedro, a las a las 9:45 en Roma (5:45 h  Argentina) donde hubo presente una multitud de gente, en la que se encontraban más de 400  argentinos y entre ellos, el presidente Javier Milei. 

Este suceso histórico, se dio luego de que en octubre del 2023 Francisco aprobara un milagro atribuido en la sanación de Claudio Perusini, (que había sido alumno de Jorge Bergoglio),  quien se recuperó de un «ictus isquémico con infarto hemorrágico en varias zonas, coma profundo, sepsis, shock séptico resistente, con fallo multiorgánico». La recuperación de Perusini  no tuvo explicación médica, según la junta de profesionales del Vaticano, por lo que se reconoció el milagro de Mama Antula.

Pero anteriormente, en el año 2016 había sido declarada beata, en Santiago del Estero, luego de que se aprobara un milagro en la curación de una religiosa de las Hijas del Divino Salvador, la religiosa Rosa Vanina, quien habría recuperado la salud en 1904 por intercesión de la fundadora y madre espiritual de esta congregación.

Pero… ¿qué fue de la vida de esta mujer?

María Antonia de Paz y Figueroa, nació en el año 1730, en la localidad de Villa Silípica, antigua encomienda de indígenas de la actual provincia de Santiago del Estero. Es hija de Miguel de Paz y Figueroa Mendoza y de María de Zurita y Suárez de Cantillana.

Según la biografía oficial emitida por el Vaticano, detalla cronológicamente los hechos de su vida de la siguiente manera: 

“En 1745, a  los 15 años hace sus votos y viste el hábito consagrándose a la oración y al apostolado. Empieza a acompañar a los jesuitas como beata de la Compañía de Jesús en la tarea de evangelización de los pueblos originarios santiagueños. Les enseña a leer y a escribir, y a perfeccionar técnicas de ganadería y agricultura. Hablaba quechua santiagueño y fueron los indígenas quienes la nombraron «Mama Antula» (Madre Antonia).

Luego, en  1760, reúne en Santiago del Estero a un grupo de chicas jóvenes que vivían en común, rezaban, ejercían la caridad y colaboraban con los padres jesuitas. En aquel entonces se las llamaba «beatas», hoy serían llamadas laicas consagradas.

Posteriormente, en el año 1767, los jesuitas son expulsados de América por orden de la corona española… y el siguiente año, en 1768, a sus  38 años, comienza la misión de su vida: continuar con la práctica de los ejercicios espirituales que realizaban los jesuitas, para la salvación de las almas. Es entonces cuando empieza su misión «en salida» y elige su nombre de Iglesia: María Antonia de San José.

En 1773, el Papa Clemente XIV, presionado por los monarcas borbónicos, suprime la Compañía de Jesús.

En los años sucesivos, María Antonia emprende una caminata evangelizadora y recorre las actuales provincias argentinas de Santiago del Estero, Tucumán, Salta, Jujuy, Catamarca y La Rioja. En 1777 llega a Córdoba y a Buenos Aires en septiembre de 1779. Los viajes los realiza caminando descalza y pidiendo limosnas. En cada lugar al que llega organiza tandas de ejercicios espirituales basadas en la espiritualidad de san Ignacio.

Luego, en  1779, se trasladó a Buenos Aires para continuar con su misión apostólica. Pero el virrey Vértiz se opone a su petición de abrir una casa para dar ejercicios y el obispo diocesano fray Sebastián Malvar y Pinto, le demuestra desconfianza y posterga la respuesta por nueve meses, mientras solicita informes sobre María Antonia. Trata de disuadirla, pero ella resiste.

En agosto de  1780  obtiene el permiso para iniciar los primeros ejercicios espirituales. En los siguientes años participan en estos ejercicios ante miles de personas y en 1784 emprende un nuevo viaje misionero a Colonia del Sacramento y luego a Montevideo, para promover en esos lugares la práctica de los ejercicios espirituales.

Ya en el  1793 planea la construcción de la Santa Casa de Ejercicios Espirituales en Buenos Aires y viaja al Uruguay;  en 1795 comienza la construcción en Buenos Aires la Santa Casa de Ejercicios Espirituales, un lugar levantado enteramente con donaciones, y donde se realizan los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola. Está ubicada en la actual avenida Independencia 1190, en el barrio de Constitución.

Finalmente, en 1799, se inaugura la Casa. María Antonia va dando forma a su futuro grupo de beatasl y el 7 de marzo fallece a causa de una enfermedad a la edad de 69 años, en la Santa Casa. Sus restos fueron inhumados en la Basílica de Nuestra Señora de la Piedad de la ciudad de Buenos Aires.”