el diario de Carlos Pellegrini

UN 2025 CON LLUVIAS POR ENCIMA DEL PROMEDIO Y BUENAS PERSPECTIVAS PRODUCTIVAS, AUNQUE CON CAUTELA CLIMÁTICA

La ingeniera agrónoma Yamila Rosso, del INTA AER Carlos Pellegrini, brindó un análisis detallado sobre el comportamiento de las precipitaciones en la localidad y las perspectivas climáticas, destacando que el año 2025 se posicionó como uno de los más favorables en términos de lluvias, aunque con ciertos riesgos de cara a los próximos meses.

Según explicó Rosso, los datos analizados corresponden a una extensa serie histórica de precipitaciones que se registra desde el año 1933 para Carlos Pellegrini. Si bien el pluviómetro no pertenece a la agencia local del INTA, se trata de un registro de gran valor, llevado adelante por la Cooperativa María Susana y facilitado por el ingeniero José Luis Sgreccia, información que luego es analizada por el equipo técnico del INTA.

A partir de esa serie histórica, el promedio anual de precipitaciones para el período 1933–2024 se ubicó en 959 milímetros, valor que funciona como referencia para comparar el comportamiento de los distintos años.

En ese contexto, el año 2024 cerró con un acumulado de 915 milímetros, apenas un 5% por debajo del promedio histórico, sin grandes desvíos respecto a lo esperado. Sin embargo, ese registro se percibió con mayor impacto debido a que se venía de períodos con menores precipitaciones.

En contraste, el 2025 se destacó claramente como un año muy favorable desde el punto de vista hídrico. El acumulado anual superó los 1.200 milímetros, lo que representó más de un 25% por encima del promedio histórico. Además, se registraron precipitaciones muy importantes durante los meses de invierno, especialmente en julio y agosto, que superaron los 100 milímetros y estuvieron por encima de los valores normales para esa época.

Este buen régimen de lluvias tuvo un impacto directo en los cultivos. La profesional destacó que la cosecha de trigo fue muy buena en toda la región, con rendimientos sobresalientes. En el caso de los ensayos de trigo del INTA, cuyos resultados aún no fueron publicados, el promedio superó los 7.000 kilos por hectárea.

Actualmente, se observó un excelente desarrollo de los cultivos de la cosecha gruesa, como soja, maíz y girasol, lo que permitió proyectar, hasta el momento, una muy buena campaña productiva.

No obstante, Rosso advirtió sobre la necesidad de mantener la cautela frente a las perspectivas climáticas. Los modelos de seguimiento indicaron la presencia del fenómeno de La Niña, que podría persistir durante el verano, en una fase considerada débil. Esta situación se relacionó con temperaturas del océano Pacífico ecuatorial aún por debajo de lo normal.

Hacia fines del verano o comienzos del otoño de 2026, se espera una transición hacia condiciones neutrales. En cuanto a las precipitaciones, los pronósticos mostraron una tendencia a déficits hídricos en varias zonas productivas del centro del país y parte del litoral, con probabilidades de lluvias normales o inferiores a lo normal que rondaron entre el 40% y el 50%.

En contraste, algunas regiones del noroeste argentino podrían registrar precipitaciones normales o incluso superiores a lo habitual, una variabilidad propia de la fase de La Niña.

Respecto a las temperaturas, los pronósticos estacionales del Servicio Meteorológico Nacional indicaron una mayor probabilidad de temperaturas medias por encima de lo normal durante el trimestre diciembre–enero–febrero, con posibilidad de olas de calor.

Finalmente, la ingeniera señaló que la campaña gruesa se inició con una muy buena recarga de agua útil en el perfil del suelo, gracias a las abundantes lluvias registradas durante 2025. Sin embargo, advirtió que la disponibilidad hídrica durante los períodos críticos de floración y llenado de grano dependerá de la evolución de las precipitaciones en los próximos meses, especialmente ante la combinación de altas temperaturas y eventuales déficits de lluvia.