el diario de Carlos Pellegrini

UNA PELLEGRINENSE REVIVE MOMENTOS EN LA IGLESIA VALDENSE DE COLONIA BELGRANO, QUE EN BREVE SERÁ DECLARADA PATRIMONIO HISTÓRICO PROVINCIAL

La pellegrinense Dollier Giacomino, cuenta sobre esta Iglesia que fue fundada entre otros, por su abuelo, y ella misma fue bautizada en el lugar que está a punto de declararse patrimonio histórico. 

Semanas atrás, la senadora departamental Cristina Berra presentó un proyecto en el que solicitó declarar Patrimonio Histórico Provincial al edificio de la Iglesia Evangélica Valdense ubicada en Colonia Belgrano. 
Tiene un valor arquitectónico, religioso, cultural y social muy importante, ya que es la primera en Argentina y Sudamérica. En la actualidad, fueron desarrollando diferentes refacciones, pero su esencia se mantiene intacta.
El bisabuelo de la pellegrinense Dollier Giacomino, Gian Jack Giacomino, proveniente de Francia, fue integrante fundador de este templo, y recordó con mucho cariño el lugar: «Yo fui bautizada allí a los dos meses de edad, y luego cuando era adolescente, si bien, en ese momento vivía en Cañada Rosquín junto a mi padres y hermanos, una vez al mes, nos reuníamos para realizar las celebraciones junto al pastor, y lo esperábamos con mucha emoción;  recuerdo que me preparaba el sábado la ropa para asistir el día siguiente. Además, en ese mismo lugar, se realizaba la fiesta de la cosecha, era una banquete muy esperado, donde me acuerdo que estaba lleno de racimos de uvas, y comíamos asado y se disfrutaba de deliciosas tortas caseras. Se llevaban a cabo todos los 11 de febrero de cada año, como cierre del trabajo que realizaban los integrantes de la comunidad; porque esa labor era un proceso prácticamente manual, donde utilizaban caballos y carros y tenían máquinas muy diferentes a las de ahora, que hacían que la cosecha justamente demorara meses en completarse».
En la actualidad, esta iglesia cuenta con un pastor proveniente de la provincia de Entre Ríos, y con cierta periodicidad, realiza reuniones junto a la comunidad.
«La comunidad Valdense tenía una particularidad, vivían en unidad, eran muy organizadas, celebraban la comunión, había mucho respeto hacia el otro; y el pastor era un referente muy importante; el que estaba en aquella época era de apellido Tron, y era muy atento, porque hacía frecuentes visitas a las familias en sus casas particulares, generalmente los domingos, y no sólo predicaba la palabra, junto a su esposa que lo acompañaba, sino que estaba atento a la necesidad de cada uno de ellos, y los acompañaba en su vida cotidiana», agregó Dollier, una memoriosa abuela pellegrinense, que con sus casi 90 años, recuerda detalles nunca antes contados del lugar.